Otro adiós

Ha secuestrado la noche
hasta el silencio,
y vacío el mundo de sentido
me encadeno al tiempo,
verdugo y condenado,
al catafalco negro de la espera.
Vivo sin deseo en el vacío
de una afilada oscuridad
de interminable anhelo,
por retornar a la sombra
desde esta miseria plomiza,
desde el abismo del ahogo,
por conciliar el sueño en tu recuerdo.

1 Comments:
Después del irreverente "Sueño de faltas" nos sumergimos de nuevo en el miedo a la soledad de mi Jorge.
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